Se trata de Matías Chávez, conocido artísticamente como Isidishi. Está acusado de producción de material pedófilo, grooming, amenazas coactivas, abuso sexual con acceso carnal y violación de menores.
En un operativo que conmocionó al ambiente del freestyle y a la sociedad en general, la Policía Federal Argentina detuvo este martes en Morón, en la zona oeste del Conurbano, a Matías Chávez, conocido artísticamente como Isidishi.
El rapero, de 27 años, está acusado de graves delitos que incluyen producción de material pedófilo, grooming, amenazas coactivas, abuso sexual con acceso carnal y violación de menores. Tras su arresto, la Justicia espera que más víctimas se presenten para ampliar la investigación, que revela una red de manipulación, extorsión y violencia contra adolescentes.
Según fuentes judiciales, Chávez operaba desde hace al menos seis años, desde 2019, contactando a sus potenciales víctimas a través de redes sociales y plataformas de mensajería.
En muchos casos, se hacía pasar por una mujer, utilizando identidades falsas para ganar la confianza de menores, principalmente adolescentes de entre 14 y 16 años, provenientes de distintas regiones, como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Bahía Blanca. Una vez que establecía contacto, les pedía fotos y videos con contenido sexual a cambio de promesas de dinero, generando un círculo vicioso del que las víctimas no podían escapar fácilmente.
Cuando las adolescentes intentaban cortar el contacto virtual, Isidishi las amenazaba con divulgar el material comprometedor en la web, exponiéndolas a un riesgo aún mayor. En algunos casos, como revelaron las investigaciones, el freestyler concretaba encuentros presenciales.
Un episodio particularmente escalofriante involucra a una adolescente a la que llevó a un hotel alojamiento, donde la violó y filmó la agresión sexual con su teléfono celular, según detallaron las fuentes.
La detención de Chávez se produjo tras una exhaustiva investigación llevada a cabo por la División Delitos Cibernéticos contra la Niñez y Adolescencia, dependiente de la Superintendencia de Delitos Federales de la Policía Federal Argentina (PFA).
La semana pasada, las autoridades lograron ubicarlo en un hostel del barrio porteño de Monserrat, pero el sospechoso logró escapar antes de ser arrestado. En ese lugar, los investigadores secuestraron ropa de mujer manchada con sangre, un hallazgo que agrava las sospechas sobre su accionar.
Finalmente, en las últimas horas, un operativo certero permitió capturarlo en un local de comidas rápidas en Morón. Durante el arresto, la Policía incautó dos celulares, marihuana, una balanza y dinero en efectivo, lo que sugiere que el acusado también podría estar involucrado en actividades relacionadas con el narcotráfico.
Las fuentes indicaron que Chávez utilizaba una red elaborada para ocultar su identidad: al menos 13 números de teléfono, 10 cuentas de correo electrónico y múltiples perfiles en redes sociales que cambiaba frecuentemente para evitar ser rastreado.
Una vez que las víctimas le enviaban el material solicitado, el rapero no solo las extorsionaba, sino que también las citaba en lugares específicos, donde las drogaba con un vaporizador de marihuana y las obligaba a mantener relaciones sexuales no consensuadas, filmando todo para luego vender los videos en Internet.
La causa está a cargo de la Unidad Fiscal N°2 de La Matanza, liderada por el fiscal Luis Brogna, con el apoyo de las investigadoras Lorena Pecorelli y Daniela Sánchez. Hasta el momento, se han identificado al menos siete víctimas, aunque se teme que el número podría ser mucho mayor.
Isidishi, quien se hizo conocido en el circuito del freestyle participando en competencias como “El Quinto Escalón” y enfrentándose a figuras como Wos, Trueno y Duki, ahora enfrenta una de las acusaciones más graves del ámbito artístico.
Fuente: C3