Misiones, Viernes 17 de febrero de 2017

La fiscal Liliana Picazo explicó los motivos por los que decidió apelar la sentencia que condenó a dos asaltantes y absolvió al médico juzgados por el crimen del adolescente Guido Kachuk (17), baleado durante un intento de robo en febrero de 2011 en Posadas

“El argumento es que no coincido con el criterio del Tribunal Penal Uno para absolver al doctor Manuel Ibarra y darle una pena y una calificación diferente a Maximiliano Acevedo, uno de los ladrones”, indicó en una entrevista con Radio Libertad.
Guido fue baleado por Ricardo Ríos en Chacabuco y Lavalle. Querían robarle el celular. Acevedo fue cómplice en el atraco. Baleado, el joven fue llevado al hospital Madariaga, donde lo atendió Ibarra. Pero éste no notó que había sido herido por un proyectil. Horas después, el muchacho murió en el quirófano, al que llevaron de urgencia cuando notaron que tenía una bala en el cuerpo.
“No pongo solo en la cabeza de Ibarra la responsabilidad del caso. Pero creo que la absolución fue incorrecta. Los jueces (Eduardo D’Orsaneo, Martín Errecaborde y Ángel Dejesús Cardozo) no analizaron todo el plexo probatorio”, sostuvo Picazo.
“El propio Ibarra reconoció haber hablado con los padres de Guido acerca de la ‘jarra loca’. Les dijo que pensaba que el chico estaba drogado y alcoholizado. A mi criterio, erró el diagnóstico. Hay una negligencia en la revisión, una impericia en el diagnóstico y un dibujo de la historia clínica”, consideró.
Para la fiscal, el propio médico emergentólogo admitió en el juicio que erró en el diagnóstico. “Los jueces no vieron esto, espero que el Superior Tribunal de Justicia lo haga”.
“Cuando le pregunto al que hizo la tomografía a Guido qué hizo Ibarra cuando se dio cuenta de que el chico tenía una bala, respondió: ‘Quiso alzarlo para correr al quirófano’. Si lo hubiera alzado para llevarlo al quirófano apenas llegó a Emergencias, el joven se hubiera salvado”, remató.
Picazo hizo el planteo ante el Tribunal Penal Uno, que dictó la resolución. Los camaristas Eduardo D’Orsaneo, Martín Errecaborde y Ángel Dejesús Cardozo tienen dos opciones: o lo rechazan o lo aceptan y envían la apelación al Superior Tribunal de Justicia. Si hay rechazo, la Fiscalía puede acudir en queja ante el STJ. Es decir, por ambas vías, será la máxima instancia de la Justicia misionera la que tendrá la palabra.
Una vez que el recurso llegue al STJ hay dos instancias. Los ministros deben decidir primero si aceptan el planteo y, si lo hacen, abocarse al fondo de la cuestión.
Los fundamentos de la sentencia se conocieron el pasado 20 de diciembre y como a los pocos días comenzó el receso de verano en el Poder Judicial. Por eso la presentación se concretó este mes.
Además de cuestionar la absolución de Ibarra, la fiscal cuestionó la condena a apenas cinco años y cinco meses que recibió Maximiliano “Maxi” Acevedo, uno de los asaltantes. Para los jueces del Tribunal Penal Uno, fue partícipe del intento de asalto que derivó en la muerte, no del disparo con el que su socio Ricardo “Ricky” Ríos pretendió acabar con la vida de Kachuk. Argumentaron que Maxi se sorprendió cuando Ríos sacó el arma y cuando se produjo la detonación salió a correr. El atraco sucedió en una parada de colectivos de Lavalle y Chacabuco, en Posadas.
Sin embargo, Picazo lo considera coautor de “robo a mano armada” y también de “tentativa de homicidio”, puesto que habría colaborado activamente con su cómplice. Para ambos, la fiscal pidió en su alegato 20 años de cárcel. Pero el TP1 solo le aplicó una condena más dura a Ríos: 19 años de encierro.
Para Ibarra, Picazo pidió tres años de prisión en suspenso por “homicidio culposo”.
Ahora el STJ tendrá la palabra.